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martes, 11 de mayo de 2010

Las 2 caras de Nepal

Publicado por Ra y Eva

Tras 24 días recorriendo el país (suficientes para tener una valoración más o menos precisa) podemos decir que para bien y para mal hemos visto 2 caras muy distintas de Nepal.

Tras un par de días iniciales algo desconcertantes en Kathmandú partimos hacia, lo que sin duda es la mejor experiencia que uno puede experimentar en Nepal, llegar hasta el campo base del Everest o del Annapurna (este último en nuestro caso).


El trayecto muestra no sólo la incontenible belleza de estas montañas sino también la cara más amable y social de la gente que habita en cada uno de sus pueblos. Cierto es que cada vez queda menos de esa forma de vida (el turismo arrasa con todo) pero de momento los hospedajes siguen siendo en su mayoría casas de humildes familias de campo que ven una forma de ganarse la vida. Muchas noches las acabamos sentados en la mesa del comedor jugando a cartas como posesos rodeados de todos los miembros de la familia que casi se lo pasaban mejor que nosotros incluso.


Además, y gracias a los conocimientos de nuestro guía Ram, hemos podido profundizar un poco más en cuestiones locales como la religión y forma de vida. En nuestro caso además, el trekking nos ha permitido conocer a gente increíble con la que compartir algunos días de la aventura.

Durante el viaje hemos conversado con varios personajes nepalís dignos de mención… parece mentira pero los nepalís sienten mucho respeto y deferencia hacia los españoles…sólo decir de dónde eres te abre muchas puertas (aunque es verdad que hay ocasiones en las que te llevas algún que otro portazo en las narices). El hecho de ir en un autobús local y que haya gente que se levante de su asiento y se venga a tú lado a hablar contigo sólo por el hecho de conocernos un poco más es gratificante. Lo mismo que pasear por las calles de un pueblo e ir recibiendo “namastes” con sonrisas incluídas…


Y qué decir tiene que Eva también se va encantadísima por el hecho de haber visto y tocado a un gran número de animales autóctonos…


Pero Nepal, como cualquier país de Asia, también esconde un lado negativo. Sin entrar en el terreno de las costumbres poco saludables de la mayoría de nepalís sí que diremos que muchas veces nos hemos encontrado con gente que sólo nos ve como un billete de euro con patas…y eso al final acaba desgastándote… si hay dinero de por medio todo será muy bonito y encantador pero a la que dices un “no” se acabó tanta simpatía y ayuda desinteresada…


tampoco mola nada que haya gente que te coloque billetes de autobús supuestamente para turistas y que al final acabes enlatado en un cacharro con ruedas con un loco al volante que se piensa que estás acostumbrado a viajar de esta manera… hemos visto turistas acabar realmente mal y tener que bajarse en medio del camino…la mezcla de calor, forma de conducción, bus atestado de gente y las horas y horas que te pasas para llegar de un sitio a otro hacen mella en mucha gente… y claro, a la hora de reclamar ya te puedes olvidar del tema ya que entre ellos se echan las culpas pero nunca nadie te arregla nada. Y finalmente nos hemos visto en mitad de una huelga general en la que el turista ni pincha ni corta pero dónde acaba siendo uno de los principales perjudicados… me explico…los maoístas (mayoría en Nepal) declararon la huelga general ya que quieren volver al poder…hasta ahí normal si no fuera porque obligan a todo el país a cerrar a cal y canto… da igual la mentalidad política de la gente…o se unen a la huelga o acaban teniendo problemas. Como todo está cerrado (incluidas carreteras) de repente te ves sitiado en un pueblo del que no sabes cuándo podrás salir y hasta que no haces un poco de presión allí no se mueve nadie por ayudarte. La mayoría de gente que se manifiesta en las calles acaban siendo, como pasa siempre, trabajadores y niños, que sin darse cuenta están dejando de lado sus negocios o la escuela por simplemente pasarse el día en la calle y apoyar a un líder que vive en un hotel de 5 estrellas y que come y duerme cada día como un rey….mientras, miles y miles de ciudadanos desplazados a Kathamandú desde el resto de Nepal duermen en las calles y comen lo que el ejército buenamente les reparte… en el momento de dejar Nepal ya no había suministro de agua corriente para la población y mucha gente estaba sufriendo disentería y diarreas graves. Es decir, al final, el turista, que es una de las mayores fuentes de ingresos de este país no puede gastar nada ya que todo está cerrado… y los dueños de los negocios tampoco pueden llevar dinero a sus familias ya que no se les permite abrir las puertas… y así se pueden pasar días, semanas e incluso llegar a estar todo el mes de huelga… que alguien me diga a quién beneficia este tipo de huelga porque a los ciudadanos de a pie desde luego que no. Mucho tendrán que cambiar las cosas si el año que viene (proclamado año del turismo en Nepal) con la de gente que se les viene encima quieren salir adelante y dejar una buena imagen en todos los que vengan a este país.


Pero como siempre intentamos quedarnos sólo con lo positivo que hemos vivido para nosotros Nepal siempre será un lugar mágico en el que, entre otras cosas, pasamos 11 días maravillosos superándonos a nosotros mismos con el gratificante premio de ver salir el sol en una de las montañas más mágicas del mundo.

lunes, 10 de mayo de 2010

3 días más de huelga en Kathmandú

Publicado por Ra

Nuestra primera intención desde que visitamos Kathmandú la primera vez era no volver a poner los pies allí e intentar pasar los últimos días por los pueblos del valle ( Bakthapur, Bodthna…) pero esta vez el plan no nos salió bien…y no porque no lo intentáramos sino porque la maldita huelga en la que está sumida el país desde hacía ya 4 días seguía en pie…y ante eso nada podíamos hacer. Suficiente suerte tuvimos al poder movernos de Chitwan en el único autobús que fletaron para turistas…sino quizás aún seguiríamos allí sin poder hacer nada.

El trayecto en autobús fue el más plácido que hemos tenido en Nepal… normal teniendo en cuenta que todas las carreteras estaban cerradas y que no circulaban coches ni camiones locales…únicamente nuestro bus. Y claro, un trayecto que normalmente dura unas 6 horas lo hicimos en apenas 2 y media. Eso sí, por el camino nos tuvimos que comer unos cuantos insultos de gente local que nos profería cuando pasábamos por su lado, algún que otro piquete en la carretera…incluso tuvimos que bajar una vez del bus para ayudar a quitar las piedras que un grupo de adolescentes habían puesto para bloquearla…


y finalmente la entrada a Kathmandú entre las numerosas manifestaciones de miles y miles de maoístas en las arterías de la ciudad. Eso sí, entramos casi cómo héroes, como si hubiésemos ganado el Mundial diría yo… la gente haciendo corrillos alrededor del bus, saludándonos, cantando y bailando… que algunos turistas del bus incluso se lo creyeron y empezaron a saludar desde la ventana como si fueran los reyes de España…


Al final nos instalamos en un hotel de Thamel esperando poder pasar los 3 días que nos quedaban lo más tranquilos posibles… y a fe que lo conseguimos…más que nada gracias ( otra vez) a la huelga. Todo Kathmandú estaba cerrado a cal y canto…tiendas, restaurantes, supermercados… y por supuesto todo el tráfico estaba cortado. Cuando salimos por primera vez a la calle aún teníamos en mente lo que sufrimos el primer día ante tanto caos…pero cuando vimos que era posible pasear por las calles sin miedo a ser atropellado, sin pitidos ni ruidos, sin tanto tubo de escape dándote en la cara y sobretodo sin los miles de vendedores que te ofrecen de todo por la calle, casi no podíamos dar crédito…¿estábamos acaso en la misma ciudad? …


lo que al principio parecía una gran ventaja dejó de serlo una vez nos dimos cuenta que teníamos que comer, pero que todo estaba cerrado…el primer día lo pasamos mal y sólo pudimos comprar una lata de atún y algunas patatas cuando abrieron el supermercado sobre las 6 de la tarde…en huelga sólo abren dos horas por la tarde (de 6 a 8) y la ciudad vuelve a tener algo de vida… todo menos los restaurantes. Ese mismo día nos encontramos con la familia de españoles con los que compartimos trekking así que nos vino muy bien estar acompañados en esos momentos. Todos juntos al final encontramos donde comer algo en el bar de un hotel y los días posteriores escudriñamos todos los sitios en busca de algún lugar con “puerta de atrás” abierta…se me entiende no?…


Total, que hemos pasado estos últimos días la mar de tranquilos en la capital preparando nuestro siguiente destino y dándole vueltas a la cabeza ya que no sabemos muy bien si continuar con los planes previstos e ir a China o saltar a las Filipinas… ojalá todos nuestros problemas fueron estos, decidir entre un sitio u otro pero cuando estas de viaje y has de tomar una decisión es más complicado de lo que parece… así que entre manifestaciones políticas, cantos, rezos, piquetes y un toma y daca constante contra el gobierno nepalí no sabemos si habremos tomado la decisión correcta… lo único que sabemos que ha llegado la hora de dejar otro país… y lo hacemos con el sabor agridulce de la última semana de huelga general que no nos ha dejado acabar de ver todos los sitios que queríamos.

sábado, 8 de mayo de 2010

Chitwan: la sabana nepalí

Publicado por Eva

Pasadas las 23.00 de la noche, finalmente conseguimos llegar a Chitwan!! Solo nos quedaban fuerzas para ir al hotel, cenar y dormir! Así que al día siguiente nos levantamos con ganas de hacer y ver cosas, y así fue, ya que solo al salir a la calle nos encontramos a un elefante que iba a bañarse, y claro, no me lo pensé dos veces, me monté en él y de cabeza al rio que fuimos…

Realmente es una turistada pero es muy divertido pasar un rato con ellos en el agua. Como no habíamos visto suficientes elefantes por la mañana, por la tarde nos fuimos a las afueras del pueblo, donde hay un centro que se encarga de cuidar y criar a los elefantes que después trabajan en el parque.


Como está a unos 3Km lo más fácil es coger unas bicis, pero para qué íbamos a pagar unas bicis pudiendo ir caminando?? Pues eso, ponte a caminar a las 3 de la tarde con una solana infernal que rozaba los 40 ºC… lo único bueno, es que pudimos disfrutar más del paisaje y ver las típicas casas de adobo que hay por aquí, y los niños súper curiosos te miran y saludan con una sonrisa de oreja a oreja.


Cuando llegamos no había ni elefantes ni nadie y temimos que habíamos hecho el camino en balde, pero al cabo de un rato, divisamos a lo lejos los elefantes. Resulta que durante el día los sacan al campo a pasear, la suerte es que pudimos ver de cerca a los más petits!!!! Son muy graciosos y te dan ganas de tocarlos, pero claro, quien a acerca a una mamá elefante de 4 toneladas??


Como seguía la maldita huelga, al día siguiente no pudimos hacer mucho, todos los establecimientos estaban cerrados, incluso comer y cenar era complicado, a veces nos tuvimos que meter dentro de la propia casa de los dueños o nos apagaban la luz por miedo a los maoístas, y lo peor de cenar a oscuras es que no ves lo que estás comiendo… Así que pasamos el día de absoluto relax y viendo las impresionantes puestas de sol desde el río...según muchos la mejor de todo Nepal.


El tercer día, hicimos un safari a pie por el Parque Nacional Chitwan, bueno, digo safari porque los animales y el paisaje nos recuerdan bastante a África. Y preferimos hacerlo a pie por eso de que es más ecológico y se puede apreciar mejor la vida salvaje.


Pero cuando los guías nos empezaron a enseñar las “normas básicas de supervivencia”, no me pareció tan buena idea… Es decir, nos dijeron lo que teníamos que hacer si nos atacaba algún animal salvaje como un rinoceronte, elefante, tigre o algún oso (esto a veces ocurre). Al final estuvo súper bien, vimos a un montón de animales, entre ellos a un rinoceronte muy de cerca y los guías se chotearon de nosotros al hacer un amago de ataque del rino, y yo, claro, pies para que os quiero, me puse a correr campo a través… en fin, a ellos les resultó muy gracioso…


Al final del día no había señales del fin de la huelga, por lo que no había autobuses y estábamos sitiados en aquel pueblo hasta no saber cuando. La única solución en caso de que llegase el día que teníamos que salir de Nepal era coger un vuelo. Pero como no estábamos por la labor de pagar más de la cuenta aquella misma noche nos pusimos serios con la gente del hotel. Y algo debió de influir puesto que, por suerte, a la mañana siguiente el dueño nos logró meter en un autobús donde solo podían viajar turistas hacia Kathmandú! Lo cogimos sin dudarlo, aunque no sabíamos lo que nos íbamos a encontrar con todas las manifestaciones concentradas en la capital.

viernes, 7 de mayo de 2010

Parada "cultural" en Lumbini

Publicado por Eva

Tras pasar un par de días de descanso en Pokhara en los cuáles nos dedicamos sobre todo a alimentarnos ( dieta a base de un buen filete!) , decidimos ir a Lumbini, el lugar donde nació Budha. Es Patrimonio Mundial por su valor religioso e histórico ya que hay ruinas de hace miles de años, incluso está la mismísima piedra donde Maya Devi (la madre) dió a luz bajo el árbol de Bo!


Como todo esto se considera sagrado, el resto de países budistas han creado templos para honrar al famoso pensador.
Lo que en principio tenía que ser un viaje de autobús se convirtió en una auténtica lucha y un interminable trayecto de polvo, curvas y calor sofocante. Tras el primer autobús de unas 8 horas, vivimos el típico momento de caos, confusión y agobio propios del país vecino… ya que estábamos a unos 26Km de la India y esta zona se puede considerar una región más de ésta… después de regatear un rickshaw (bicicleta con carrito) que nos llevase a otra estación y coger el último autobús para llegar por fin a Lumbini…

El plan era pasar dos noches en el Monasterio Budista Coreano, ya que nos habían dicho que puedes dormir, desayunar, comer y cenar a cambio de una donación… pues de cabeza que fuimos!!!!


Como no, al entrar en el recinto de los templos, llamada Zona de Desarrollo, pagamos como turistas pringados, ya que si vas a dormir en el monasterio no hace falta sacarte la entradita… Así que cuando finalmente llegamos, después de 10 horas de trayecto, cansados y sudados no nos dimos mucha cuenta de donde nos estábamos metiendo… La verdad es que el monasterio está a medio construir, pero las habitaciones están decentes… el suelo está acolchonado rollo tatami japonés, y el lavabo… te puedes duchar con cacitos de agua fría… aunque con el calor que hacía poco importó…


Lo mejor vino a la hora de la cena, al principio pensábamos que era el típico Dal Bhat nepalí, pero nada de eso, resultó ser un arroz glutinoso con una especie de verdura superpicante, acompañado de una “sopa” de verduras flotantes. Resumiendo, suerte del acopio que hicimos de galletas porque de lo contrario nos hubiésemos ido a dormir con un poco de hambre…

A la mañana siguiente nos levantamos a las 6.00 única y exclusivamente para ir a desayunar, pero sorpresa!! Los restos de la cena de la noche anterior nos estaban esperando!! así que alquilamos unas bicis y nos fuimos a comer algo al pueblo. Allí nuestro mayor temor se hizo realidad: Nepal estaba a punto de entrar en una huelga general de duración indeterminada, es decir ni autobuses ni restaurantes ni tiendas hasta no se sabe cuando. Lo que teníamos muy claro es que allí no nos queríamos quedar sitiados, ya que en el monasterio no podíamos comer y las opciones para salir eran escasas e inciertas. Así que lo mejor era coger las mochilas y salir pitando… pero antes, y con lo que nos costó llegar hasta allí, nos dimos una vuelta cultural por el templo de Maya Devi (donde está la famosa piedra y el árbol en cuestión) y los enormes y impresionantes templos que se han construido al alrededor. Según Raúl, es como una Expo, donde cada país tiene su recinto, pero a mi me pareció bastante interesante.


Después de comer (directamente en el restaurante del pueblo, ya que no nos quedamos a descubrir cuál sería el menú de mediodía en el monasterio coreano), estábamos a punto de coger otro interminable y agotador autobús hacia el Parque Nacional de Chitwan.

jueves, 6 de mayo de 2010

Para ser conductor de primera...

Publicado por Ra

En los días que llevamos en Nepal hemos tenido que coger un buen número de autobuses para desplazarnos. Los hemos cogido de grandes, de pequeños, de minúsculos (incluso alguna lata con ruedas). Hemos viajado en buses turistas y en locales, sentados en asientos cómodos, la mayoría clavándonos los muelles e incluso en el techo del autobús (más fresquito). Los hemos cogido que iban vacíos y también de los que iban llenos hasta los topes (aunque siempre cabe una persona más…).

Pero en todos ellos hay una variable que es constante y se repite: el amigo conductor y el taquillero insaciable.

El amigo conductor y el taquillero insaciable son los dos iconos más importantes de un viaje en bus (más incluso que el propio autobús) y para tener éxito siempre van en pareja (como el Dúo Sacapuntas, Martes y Trece, Los Morancos o Pajares y Esteso).

El amigo conductor es un personaje introvertido y nunca lo verás hablar con nadie. Siempre velando por su preciado bus… que incluso a veces te dan ganas de abrazarlo de lo poca cosa que lo ves…pero que una vez se pone a los mandos del bus cambia por completo de personalidad. Para el amigo conductor la parte esencial en su bus, su tercer brazo, es la bocina (da igual si el autobús no tiene ni amortiguadores, ventanillas o asientos). Una vez empieza a tocarla el amigo conductor es feliz. Y vaya si la usa…para adelantar, para avisar a los animales de la carretera, para espantar a los ciclistas, para hacerse notar al entrar en los pueblos…cualquier excusa es buena para hacerla sonar. Una vez nuestro amigo conductor enciende el motor (suele hacerlo juntando un par de cables pelados debajo del volante) ya no hay quién lo pare. Primera, segunda, tercera, cuarta…acelera y acelera. No importa lo mucho que la gente se esté mareando o incluso vomite en el bus…él sabe que para ser un conductor de primera, acelera (aunque sea en las curvas).


Y es en las curvas cuando el amigo conductor necesita de la ayuda de su socio, el taquillero insaciable. Una maniobra de adelantamiento en Nepal se convierte en una auténtica obra de arte: conductor divisa camión delante suyo en plena recta, conductor ralentiza la marcha, conductor divisa señal de peligro curvas…y sonríe…conductor dirige una mirada cómplice a taquillero, taquillero la recibe y deja de lado lo que esté haciendo, taquillero saca su cuerpo fuera del bus. Camión entra en la primera curva, conductor del bus empieza a hacer sonar la bocina una y otra vez, conductor se coloca en carril contrario y se coloca a la altura del camión, taquillero utiliza su puño para golpear al camión de forma repetitiva (como si el camionero no tuviera suficiente con la bocina como para que encima le den golpes en la chapa del camión). Finalmente conductor completa la maniobra justo a tiempo para que otro camión le pase rozando por el carril contrario…admiración e incredulidad de los pasajeros y sonrisa de satisfacción del amigo conductor.

El taquillero insaciable es todo lo contrario al conductor…el hombre no calla ni debajo un grifo de agua fría…es un depredador, su misión consiste en meter dentro del bus a cualquier persona de la calle que haga pinta de estar esperando a un bus cualquiera…y le da igual si ese autobús le va bien o no. Para el taquillero insaciable su bus siempre llega a tiempo (aunque lleves varias horas de retraso te dirá que ya estaba previsto). El taquillero insaciable no teme al peligro, siempre con el cuerpo fuera del bus aunque se cruce con otros vehículos y casi siempre acaba corriendo detrás del bus una vez éste empieza a andar para subirse a él. Un buen taquillero siempre tiene a mano un buen fajo de billetes con el que fardar…y nunca, nunca le cobrará a más de una persona la misma tarifa…para eso él es el que manda.


Finalmente un par de detalles del pobre autobús que nunca faltan: el freno de mano no existe así que cada vez que hay que parar, el amigo conductor se encarga de buscar unas buenas piedras que colocar en las ruedas. Y la música ha de estar a todo volumen y a poder ser nepalí y repetitiva para que se le meta a todos los pasajeros en el tímpano…de ello se encarga el taquillero insaciable.

Lo dicho, desplazarse por Nepal…toda una experiencia…

miércoles, 5 de mayo de 2010

Datos prácticos del Trekking

Publicado por Eva y Ra

El trekking que hemos hecho es una de los más conocidos de Nepal, el ABC o ruta al Santuario de los Annapurna. El punto más elevado al que se llega es al Campo Base (4.130 metros). Normalmente esta ruta se suele hacer en unos 9 o 10 días pero nosotros preferimos tomárnoslo con calma y hacerlo en 11 con un día de aclimatación a los 3.000 metros. El itinerario final ha sido:

Día 1: Pokhara – Naya Pul – Tikhedhunga (1.520 m)
Día 2 : Thikedhunga – Ghorephani (2.900 m)
Día 3 : Aclimatación en Ghorephani y subida al Poon Hill (3.200 m)
Día 4 : Ghorephani – Tadapani (2.500m)
Día 5 : Tadapani – Chhomrong (2.170 m)
Día 6 : Chhomrong – Dovan (2.520 m)
Día 7 : Dovan – Machhapuchhre Base Camp – Annapurna Base Camp (4.130 m)
Día 8 : ABC – Dovan (2.520 m)
Día 9 : Dovan – Chhomrong ( 2.170 m)
Día 10 : chhomrong – Kyumi (1.330 m)
Día 11 : kyumi – Naya Pul – Pokhara


El trekking de los ABC es famoso por ser de los más rompepiernas de todo Nepal…es decir, que está repleto de subidas y bajadas con sus respectivos escalones de piedra que te dejan las rodillas hechas un asquito… cada día lo único que oyes de tu guía al preguntarle cómo será el camino es “ totally down and then totally up”…vamos, que no tienen término medio. Aún así, desde el primer día las vistas que vas viendo de las montañas son impresionantes con lo que se hace más llevadero. Además cruzas por un sinfín de pueblos de montaña (cada vez más adaptados al turismo) pero que aún mantienen sus raíces y sobreviven de lo que obtienen de la tierra. Los paisajes son muy cambiantes: desde las llanuras secas de Naya Pul, pasando por verdes prados, ríos bravos, bosques de rododendros en flor, bancales de arroz hasta llegar a los picos nevados de los Annapurna.

Durante la ruta te vas cruzando con vacas, cabras, bueyes, yaks e incluso monos salvajes y sobre todo con los namaste de los habitantes de los poblados.

La temporada alta de este trekking es octubre y noviembre, durante el cual se hace difícil conseguir alojamiento si vas por tu cuenta. Nosotros lo hemos hecho en la segunda mejor época (abril) y el camino y los alojamientos estaban prácticamente vacíos… aunque para el próximo año esperan llenarlo todo casi todos los meses ya que en Nepal será el año del turismo y esperan grandes cantidades de gente.


Nosotros hemos ido acompañados de Ram, un chaval que nos ha hecho de guía y porteador a la vez y la verdad que nos hemos reído mucho con él y nos ha explicado muchas cosas interesantes de Nepal, su cultura, religión… al principio casi todos los nepalís son algo tímidos pero en cuanto agarran confianza no hay quién los pare… él era el encargado de buscarnos los lodges dónde dormir aunque alguna noche que hemos decidido ir a otro distinto no ha habido problema.

Una vez hecho creemos que tampoco es imprescindible el guía ( el camino está bien señalizado y con un mapa no tiene pérdida) ni un porteador ( hemos visto mucha gente llevando sus propias mochilas… aunque con lo que hay que andar hay que estar bien físicamente para llevar tus 6 o 7 kilos en la espalda). Nosotros le hemos pagado unos 11 $ diarios por el trekking. Hay que negociar desde el principio el salario, la ruta y demás detalles para luego no llevarse sorpresas. Olvidaros de contractar ningún tour organizado ya que no es necesario y además son muy caros (especialmente si los pillais en Kathmandú). Mucha gente llega sin tener mucha idea y en Kathamndú les enchufan el tour. Si lo haceis en Pokhara os saldrá mucho más barato.

Para cualquier trekking en Nepal necesitas el TIMS, un permiso que hasta hace un mes era gratis pero que ahora cuesta unas 1.400 rupias nepalís por persona (unos 15€)…suponemos que lo han puesto de cara al año que viene. Además hemos tenido que pagar otro permiso para poder andar por los Annapurna y cuesta unas 2.000 rupias nepalís (unos 21€).


En cuanto al material que se necesita para este circuito puede comprarse o alquilarse de todo tanto en Kathmandú como en Pokhara ( es la ciudad base para todo trekking por los Annapurna). Nosotros alquilamos unas chaquetas para el frío y compramos unos guantes y unas botellas para el agua…todo muy barato. La mejor compra han sido las botellas para el agua ya que además de no congelarse una vez estás arriba, nos hemos ahorrado una pasta en agua embotellada y hemos ayudado al medio ambiente (sólo hay que comprar pastillas de yodo para tratar el agua de los grifos).

Finalmente, el alojamiento y las comidas son muy básicos… y los lujos se pagan…las habitaciones de los lodges suelen ser una cama dura con baño comunitario fuera (muchas duchas de agua caliente se pagan aparte y los lavabos son a la turca…agujero en el suelo). Normalmente la habitación te cuesta 1€ o 2€ si comes en el mismo lodge…ahí es donde se sacan el dinero ya que la comida suele ser cara sino te limitas al arroz o a los noddles…y mucha gente pica con una cervecita fresquita y una pizza al final de un duro día…


Para acabar nos gustaría mandar un recuerdo a toda la gente con la que nos hemos ido cruzando durante todo el trekking con especial mención a Patricia y Yahaire, un par de madrileñas con las que nos hemos reído tela y con las que nos hubiese encantado coincidir más. Y desde luego un abrazo a la familia Nogal con la que hemos convivido toda la parte final del camino: Rosa, la matriarca, capaz de ir a la India o Nepal con tal de seguir a sus hijos. Esther que subió hasta arriba con la rodilla hecha polvo. Jaume, de viaje durante 2 años y un cachondo hasta en los momentos en que ni siquiera te queda aire para respirar. Y Raquel, una viajera sin fecha de regreso con mil y una historias que explicar. A todos ellos, ojalá algún día nos volvamos a encontrar y lo celebremos con una cerveza bien fresquita!!!

martes, 4 de mayo de 2010

Una reverencia ante los gigantes del mundo

Publicado por Eva

8 de las 10 montañas más altas del mundo se encuentran en el Himalaya de Nepal, así que ascender al Campamento Base de los Annapurna suponía un verdadero reto, tanto físico como de adaptación (viniendo de Australia, en Nepal no existen todas las “comodidades y facilidades” de Oceanía)

Sinceramente, después del primer día pensé que no lo íbamos a conseguir… era la etapa más fácil y yo solo me arrastraba escalera tras escalera con un calor insoportable… Al final este lugar logra sacarte tu espíritu de superación y después de casi una semana de subir y bajar montañas, llegamos a uno de los escenarios más impresionantes de nuestro viaje. En ese momento te das cuenta que todo el esfuerzo queda recompensado, te sientes tan pequeño al lado de las enormes montañas que ya solo te queda reverenciar esta maravilla.


Además también nos llevamos lo mejor del trekking con toda la gente super maja que hemos ido conociendo a lo largo del camino. Ram, nuestro guía, resultó ser de lo más simpático y alegre, y nos enseñó un montón de cosas de la cultura, vida y costumbres de los nepalís. Y por supuesto la satisfacción de llegar al final y conseguir ver salir los rayos del sol por los picos de montañas de más de 8.000 metros.

lunes, 3 de mayo de 2010

Despertar en los Annapurna

Publicado por Ra

Alguien golpea la puerta de la habitación. Son las 5:30 de la mañana y apenas entran los primeros rayos de luz por la ventana. Salimos del saco de dormir completamente vestidos… la noche ha sido fría de narices y únicamente necesitamos equiparnos con la chaqueta y los guantes. Al cruzar la puerta una ráfaga de aire helado nos sacude todo el cuerpo…no hay ánimos ni para lavarse la cara con el agua helada del lavabo. Tampoco lo necesitamos. La vista que aparece ante nuestros ojos es suficiente como para despertarnos de golpe. Enfrente nuestro emergen como de la nada todas y cada una de las cima de los Annapurna coronadas por un sol al que poco a poco vemos salir. En sólo unos minutos el espectáculo es bestial. La nieve que cayó anoche cubre todo el Campo Base. Sobre este manto blanco divisamos toda la cordillera que nos nuestro guía nos ha ido explicando en días anteriores. Es nuestra primera vez cara a cara con un 8.000. Y la verdad que impresiona.


Sentado en una gran roca decorada con cientos de banderas de oración tibetanas me vienen a la memoria imágenes de estos últimos días. Recuerdo la dureza de la primera noche cuando el techo de la habitación cedió ante la feroz tormenta de granizo que cayó. Recuerdo los miles de escalones que debimos superar para llegar hasta aquí. Recuerdo la gente que hemos ido conociendo por el camino y con quiénes tan buenos ratos hemos pasado. Recuerdos fugaces que me pasan por la cabeza. Pero de todos los pensamientos hay uno que se repite. En un día como hoy es cuando me doy cuenta que realmente ha valido la pena aparcar por unos instantes la vida que llevaba para vivir amaneceres como éste… y es que ¿cuántas veces en tu vida verás salir el sol en una de las cordilleras más altas del mundo?.

Y sobretodo ha merecido la pena hacerlo al lado de Eva, andar juntos cada paso, subir y bajar juntos cada escalón, darnos ánimos en algún que otro momento durillo que hemos tenido, cada una de las sonrisas cómplices y la alegría de llegar al campo base en medio de una nevada y justo antes de que anocheciera.


Momentos todos imborrables que pasan a formar parte de nuestro gran álbum de recuerdos que este viaje nos está dejando. Otro día más en nuestras vidas, un amanecer único en los Annapurna.

domingo, 2 de mayo de 2010

Feliz Año Nuevo nepalí !!

Publicado por Ra

Si hasta el momento ya se nos hacía raro vivir 12 horas por delante de España lo que nos ha sucedido en Nepal es casi de broma. Lo más curioso es que sin quererlo ni planearlo nos hemos plantado en plena celebración del Año Nuevo nepalí ( que por cierto es bastante sosilla… ni cotillón ni Los Morancos…). Aunque lo más gracioso ha sido enterarnos que no estaban celebrando la entrada del 2010 sino del 2067!! De un plumazo nos han arrebatado 57 años de vida!!


Acostumbrados a la vida occidental de Australia, tranquila y relajada que nos tenía casi en estado de letargo, la entrada en kathmandú ha sido como si te despertaran de un dulce sueño con un cazo de agua fría, es decir, que la primera impresión es de no saber dónde estás y como has llegado hasta allí… todos nuestros sentidos se han despertado de golpe, sobretodo el de la supervivencia!! En los apenas 2 días que hemos estado en la capital del país nos ha dado tiempo a iniciarnos en la comida local y Eva lo lleva bastante mejor de lo que pensaba… los momos están deliciosos ( empanadillas al vapor o fritas) y el plato típico es el Daal bhat (compuesto por arroz blanco, patatas, curry y sopa de lentejas)…los nepalís lo toman a todas horas, a mí con comerlo una vez cada varios días ya me vale…


En Kathmandú casi todo el mundo acaban petando en el barrio de Thamel, el más comercial y turístico y que está apestado de agencias de trekking ( a cada cual mejor que la anterior…según ellos), restaurantes occidentales, bares con happy hour y música comercial a todo volumen hasta la hora del cierre y cientos y cientos de tiendas de souvenirs o ropa para hacer trekking ( ropa toda de marca cosidita en todas las prendas y a precios de risa). Nosotros para escapar un poco de esta locura nos hemos quedado en un hotel al norte de Thamel…lo malo que cada vez que salíamos teníamos que cruzar una calle de las más transitadas de la ciudad…lo más fácil para poder pasar es colocarte al lado de un niño y cruzar cuando él…pero ni a los niños respetan aquí! La ciudad está plagada de stupas y templos cada pocos metros y de mercadillos en la calle.


Como contrapunto destacar los dos mayores hobbies de los habitantes de la capital (esperemos y deseamos que sólo los veamos aquí y no en todo Nepal…) : el primero es fácil de adivinar viendo el cielo gris (la polución aquí es altísima) y la cantidad de coches y motos que hay por las calles. Al no existir ni un solo semáforo, todo conductor que se precie necesita de una buena bocina a mano para hacerla sonar aproximadamente cada 5 segundos. Y cada individuo tunea la suya para hacerla distinta de las demás. La mayoría de calles son estrechas ( en España sólo serían de un sentido)…así que lo que vendría siendo un tranquilo paseo por las calles de kathmandú se convierte en una especie de atropello humano con orquestra incluida de propina…son tantos los pitidos que escuchas a tus espaldas que yo he llegado a pensar que me confundían con algún famosillo y lo que hacían era saludarme al pasar…pero no, lo hacen por hobbie…y cuando más cerca de ti están con más ganas le aprietan a la bocina…resultado final, en el hotel tomando aspirinas para el dolor de cabeza.

Pero es el segundo vicio que tienen el que me tiene anonadado….esta gente es capaz de estar escupiendo de forma constante e ininterrumpida hasta dejarse los bronquios bien limpitos…así que si ya teníamos lo nuestro con esquivar coches y motos también hemos de hacerlo con los gargajos que desde ambas aceras nos van lanzando muy amablemente…que incluso hemos visto como las señoras se asoman a los balcones y sin ningún pudor se aclaran las narices tirando a la calle lo que sale de ellas. Y como dicen que “donde fueres haz lo que vieres” yo ya me he puesto manos a la obra…y cómo no tengo bocina que tocar me estoy dedicando de pleno al segundo hobbie….de aquí al record guinness de lanzamiento de escupitajos.

Finalmente destacar que nos estamos poniendo las pilas con el tema regateo que tan olvidado teníamos ( no regatear puede llegar a ser una ofensa para el vendedor) y como aquí nos ven como billetes con patas hay que andarse con 4 ojos. Estos días hemos estado acabando de pulir el tema del trekking de los Annapurna. Hemos contactado con un chaval que nos recomendaron Marc y Mireia y finalmente hemos llegado aún acuerdo para que nos haga de guía y a la vez de porteador…al ser temporada baja y no haber mucho curro se ha ofrecido a llevarnos la mochila por el mismo precio. Mañana salimos hacia Pokhara para hacer los trámites y permisos y en un par de días ya estaremos pisando las montañas de camino al campo Base.